lunes, 3 de agosto de 2009

Velero de Treboles


En el horizonte veo que te encuentras cada día más cerca. Remando sobre el jardin despampanante de tu amor, me encuentro regocijando de alegría para ver donde me llevan las velas del velero de tu querer.


Y aquel viento, el que llevo sobre mi cabeza, me impulsa sobre este verde mar acompañado de abejas y girasoles que me sonrien en cada momento, para entregarte por fin mi eterno regalo. En el te entrego todo lo que has ya conocido de mi y te dejo la llave para que sigas expandiendo tu hermoso jardin de felicidad.


La marea de polen me lleva a través de miles de montañas que me saludan en este mundo feliz, levantando paraguas de diente de león y llenando de gotas de rocio la sediente sed que tengo para poder seguir mi rumbo hacia ti.


Pero en tu jardin no solo me llenas de regocijo, sino que tambien me dibujas tu eterna mirada con gotas de ambar y cristales de miel para poder decirme que siga remando con extasis para poder alcanzarte y poder disfrutar de una vida juntos.


Ya son 8 meses los que he podido disfrutar este viaje, y al decir verdad no veo donde vaya a terminar. Con tus palabras impulsas como tornado las velas de mi velero, con tus caprichos adornas el infinito del verde mar y con tus risas haces que en este oleaje los saltamontes salten como delfines guiando mi avanzar.


Llegando al trono de tu reinado, veo que arcoiris y duendes esperaban mi llegada para poder condecorar mi triunfo, sino tambien para susurrarme al oido, que tu espera ha sido incansable para poder pasarte a buscar y juntos navegemos sobre este Velero de Treboles.








martes, 27 de enero de 2009

Pay Per Love


Una noche, nuevamente, en esta noche de estrellas multicolores sobre el desolado departamento de mi inconsciencia, busco en la pantalla algún documental que relate como es el recordar el sentirse amado y el amar.

Y no hablo del recuerdo de sentirse amado por la familia, por una mascota o por el amor implacable de la amistad, sino el amor que se registra en la única sintonía que solo una persona puede darte en la vida. Aquel que se trasmite al unísono y que sin saber que mientras tú piensas en esa persona, ella también piensa en ti.

Sin más ni menos, en esta noche voy registrando el menú televisivo en tu búsqueda y sin darme cuenta, sin menor atisbo, aparece tu imagen resaltando dentro de cientos de canales que visualizan mis ojos sin saber que programa, que transmisión, elegir. Y como acto automático elijo tu señal, aquella que muestra tu cariñoso rostro mostrando aquellos ojos que veo con hipnotismo.

De verde coral es intenso tu mirar, pero no despliega ni un toque de maldad, sino que al contrario es la mirada más bondadosa que he visto, no tiene igual. En cambio tu sonrisa es aquella que ansío ver día a día en tu rostro, porque de ella también depende mi felicidad.

Y me acerco a ver la pantalla y no puedo entrar, miro como estrechas tu mano junto a la mía y sin más esfuerzo esta logra romperse para que podamos estar juntos. Es tan mágico que los trozos de ella vuelan por la habitación y la inundan como miles de estrellas danzando por el universo para poder estar por fin juntos.

Tomados de la mano, nos juntamos en un interminable beso, que seguramente despertaría la envidia de muchos de los programas que flotan por la habitación. Matinales, documentales, películas, realities shows, programas de entretenimiento, todos nos miran como un gran destello.

Y no logro saber el por qué, él cuándo y cómo pude dar contigo. Nunca supe que estarías ahí en cartelera, esperando por mí. Dentro de un interminable menú de espectadores y de canales nos elegimos mutuamente para poder decorar y extasiar nuestras vidas, con un amor que crece poco a poco y que hace avanzar el reloj a la velocidad del rayo cuando estamos juntos.

El tiempo se me hace corto, cuando estoy contigo y nuevamente tu mirada me llena de ternura, no solo cuando me miras, sino también cuando miras el horizonte y puedes ver que nuestro camino no tiene fin.

Y sé que para verte nuevamente, tendré que surcar todo el menú de canales para encontrar que en el eres el más codiciado, y es por eso que estoy dispuesto a pagar con monedas de amor y con la vida entera tu exigente Pay per Love.

martes, 2 de diciembre de 2008

Rosa de Cristal


Hoy he vuelto a ti, en memoria y en sentimiento nuevamente me tienes a tu lado. He salido a mirar por el balcón de este bosque y nuevamente disfruto el viento de tus recuerdos. Aquél viento que desde hace un año me refrescó el alma y que por venir desde tan lejos; asustado, me encerré en mi gran bosque.

Con grandes pinceles cree este gran muro, que con el pasar del tiempo ha cambiado su color. En Otoño se pintó de dorados y amarillos, recordandome como era tu querer, un cariño cálido y puro que mecía en sus ramas todo lo bello que era vivir junto contigo. Al llegar el invierno se tornó blanco y cristalino como el brillar de tus ojos, un blanco de copos de nieve tan suave como tu alma y tan puro como vuestro corazón.

En cambio, en primavera, mi muro ha despertado lleno de colores. Los violetas han llenado mi recuerdo de tus palabras, tan calmas y tan sabías como la aurora. Los verdes son tu escencia, el frescor que endulzaba tu presencia, el aliento de tu inocencia y lo suave de tus caricias que me recuerdan cada momento que estuvimos juntos.

Y hoy desde este balcón ya veo los colores del verano, aquellos azules y amarillos que en contraste te hacen de una personalidad única. De azul el mar, que de inmensa pasión siempre demuestras todo, tu vida, tus proyectos y tu querer destellaban como las olas al chocar contra las rocas, en cambio el amarillo es tu corazón, brilla como el sol, apasionado como el correr de mil caballos y gentil como el brillo de las estrellas.

Pero no te he dado la sorpresa, en este balcón, contemplando este hermoso bosque he guardado aún para ti, mi regalo más preciado. Tan preciado, que guarda en su interior todos los colores y sentires que siempre he tenido para ti, tan puro que desde hace tiempo guarda la belleza de los ángeles y la pureza de la inconciente memoria del nacer.

Por eso es que sigo guardando para ti, aquella flor que inventé contigo, aquella que desde tu partida quedó intacta y que aun sigue esperando por ti, aquella que guardo con cautela para que no sufra ningun tipo de trizadura y siga brillando como lo hace hasta hoy, la Rosa de Cristal.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Venda de Estrella.


Ha pasado mucho tiempo desde que vi tu mirada y aun recuerdo como nos miramos esa primera vez donde el mundo dejó de moverse y sentí que debía estar contigo.


Soñé que estar contigo era estar navegando en el espacio y poder tocar cada estrella con la punta de mis dedos, pero solo fue un sueño que hoy mi corazón sigue albergando. El cielo se tornó gris y todo el firmamento que estaba en mis pies y en los tuyos se fue derrumbando sin entender que sucedía. Nunca obtuvimos la respuesta, pero simplemente todo se desvaneció; y aunque todo se desaparecía en la realidad, aun en mi fantasía seguía sucediendo mi anhelo de seguir contigo.


Para mi, no quedaron más estrellas sobre el infinito cielo y solo hoy en día sigue brillando la misma estrella que aun veo al saber que sigues ahí. He intento nuevamente abrazar aquel astro con la mayor de mis fuerzas; porque aún sabe y siente que puede revivir aquel brillo que siempre soñó al estar a tu lado.


Brota desde mi ser el cariño inmenso que aun guardo resguardado por un muro que ni tu mismo logras vencer. He sido egoísta porque he guardado en mi interior todo eso para mi solo, sin que nadie sepa que aun te añoro y sin que nadie se de cuenta que aún en el día a día sigo recorriendo los campos mirando el cielo donde tu rostro se vuelve real.


Al dormir, vuelvo a abrazarte y aunque seas una simple figura de mi mente, aun deseo poder estar contigo acariciándote, protegiéndote y respondiendo tus demandas de cariño. También oigo el viento decirme te quiero y se que aunque pequeño sea ese susurro, es suficiente para mi, porque desde que la tormenta que derrumbó todo bajo de mi, me ha quedado esa pequeña brisa repitiéndome momento tras momento, que sí me quieres.


Y hoy, y ahora, nuevamente, en este placentero momento, te extraño más que nunca y porque a lo mejor mi partida se acerca, es que siento que debo expresarte cuanto es y cuanto fue lo que he pensado y siento por ti. Ya no me queda más que recoger de este campo, la estrella de tu figura y vendar todo mi sangrante cariño con la Venda de tu Estrella.

lunes, 21 de julio de 2008

Amame en verdad y Odiame en mentira.


Es extraño saber que desde que ha pasado un tiempo desde áquel holocausto, me he sentado acá para saber si realmente me querías. Y realmente me he dado cuenta que mirandome al espejo, es que encuentro toda las respuestas que no quería escuchar.


Al simple mirar veo que te llenas de rubíes y diamantes, eres excepcional. Con un brillo único extranjero, que cautiva sin dejar pasar un mirar. Pero con detalle me doy cuenta que estás hecho de un inocente puzzle, que de pocas piezas se arma pero que en realidad merece la experticia para poder completarlo con cautela.


Inocente es tu mirada, que contemplas siempre a paso timido si puedes seguir caminando, pero cuando eso te da miedo, atacas sin menor duda, sin darte cuenta el daño que vas produciendo. Ya no es la primera vez que te lo han dicho, y sin embargo caes en el mismo error.


A la persona que puedes amar, puedes hacerlo sin que nadie se te compare, dedicarías tu vida entera a adorar e incluso sacrificar tu propia vida para entregarla sin el menor precio. Pero es tan dificil romper tus mil sistemas de alarmas, que nadie puede acercarse.


Sé que no sabes como funciona todo esto, ni tampoco sabes como evitar dañar incluso al elegido que has querido para tu bien. Y que en todo tratas de bajar el sistema reactivo de tus defensas, pero te es imposible, porque en la inocencia radica tu mayor fallo.


Tratas de amar, pero primero debes atacar; y sé que eso te perjudica porque lo quieras o no, te mueres por dentro ansiando que te amen y que ames. Y sin embargo, no logras saber que botón apretar para bajar los escudos y dejarte llevar.


Y nuevamente, cuando cometes el mismo error, vuelves a mirarte al espejo, que con lagrimas miras continuamente preguntando: ¿qué pasa? y aún no encuentras la respuesta; cuando sabes que ella, en su sencillez, radica en tu corazón.


Pero, en este espejo dejas la misma huella con que miras ahora. Pues el mismo espejo que te muestra continuamente el dolor que llevas, tambien te muestra que eres áquel que desea regalar su vida, sin costo alguno. Y sin duda, cuando te veas nuevamente, sentirás que aún, no logras convencerte que ya has amado anteriormente y que hoy, estás a punto de hacerlo nuevamente.


Solo puedo decirte, en esta conversación de nosotros solos, yo y tu espejo, que trates de no envenenar lo que realmente puede ser lo mejor que te ha pasado. Guarda tu inocencia por un momento, acepta al amor que te está mirando desde lo alto, quierelo, amalo y aceptalo como sólo tu sabes hacerlo.


Por ello, cuando te sientes en tu anaranjada cama, en tu cálida habitación, entre barrotes y pesos, descansa y siente lo que te he dicho siempre: Amame en verdad, porque solo en la verdad encontrarás que tu amor propio aún brilla y odiame en mentira, ya que cuando consigas que te amas a ti mismo no volverás a este espejo para odiarte nuevamente.


Autoconversación 22/07/08



viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Hoy qué hay de cenar?


Hoy, como nunca me he sentido feliz. Tan feliz que pudiese por todo el resto de mi vida pintar las hojas de los árboles una por una.

Y todo esto, porque al fin he encontrado el amor. Un amor que nace y suspira a tu lado en cada segundo, en cada momento y en cada partícula de mi ser.

Llenaste mi vida de delicia, como un experto chef que da a los comensales los mejores manjares que pudo encontrar alrededor del mundo. Un mundo lleno de exquisiteces y de sorpresas, de dulces y amargos, que juegan en el menú como el chocolate cuando se derrite en fondué de naranjas.

Todo en tí es dulce y sabroso, desde tus caricias hasta tus palabras, desde tu cuerpo hasta tu alma, desde tu pasado a tu presente. Sobretodo un presente que hoy vivo contigo, que se desparrama y ordena como frutillas sobre un helado de arándanos.

Disfruto ésta mesa como si fuese mi ultima comida; y aunque sé que no es la última sino la eterna, aún la como con cuidado; porque como todo banquete gourmet debo siempre dejar algo de hambre para no olvidarme de todo el sentimiento que ha puesto el chef para mi.

Pero hace poco me has servido de la mejor de las carnes, de aquellas que si no se disfrutan obligaría a no perdonarme toda la vida. Y aunque debo tener cuidado de no clavarme las espinas, sé que en ella existen, porque se encuentran cubiertas con salsa de piña, dulces y peligrosas pueden clavar directamente mi corazón.

Trato de olvidarlas, pero el tiempo dirá cuanto tiempo deben durar sobre el plato, porque el temor que tengo a que te vayas junto con ellas me es inevitable. Y sin darme cuenta he tragado una, que al momento estoy digiriendo con cuidado, pero requiere de todo mi cariño y paciencia para que no se vuelva mortal.

Y aunque ésta espina se vuelva la asesina de mi corazón, quiero que sepas antes que todo en ti me es maravilloso, que la mesa que tienes puesta para mi al desayuno me da el vigor que necesito para recordarte en cada momento. Que el almuerzo es el festival de deleites que me sirves con tus dulces palabras y amor. Y la cena, como olvidarla, si siempre está presente llena de comprensión, ternura y consuelo, para cobijarme junto a ti y susurrarte al oído lo mucho que te amo.

Es por eso que la cena nunca debe terminar, es el descanso al fin del día junto a ti, y es el momento en que recuerdo todos los momentos contigo. Los momentos en que nos miramos a los ojos y expresamos en la suave brisa el compromiso que establecimos antes de ser participes de esta merienda.

Te añoro en cada pasar del reloj, te ansio con sed en cada momento y aunque no te lo exprese, sabes que siempre estaré aquí para poder comenzar como el primer día y decirte que estoy muy enamorado de ti.

Nunca olvidemos que estamos juntos porque nuestro cariño es incondicional, porque sabemos que estamos construyendo plato a plato, momento a momento nuestro futuro juntos, y porque simplemente nos amamos.

Te extraño mucho, la distancia me lleva a el rincón de la mesa para dejarte nuevamente una nota junto al rojo candelabro, preguntandote hoy y todos los días ¿Hoy qué hay de cenar?

domingo, 29 de julio de 2007

Color de Primavera


¿Cuánto hace que mi corazón ya pertenece al tuyo?


Como si fuese ayer, como si fuese el viento de invierno, que fuerte ha irrumpido mi acongojada casa de pesares y esperanzas, es que te conocí. De sorpresa llegó el tornado de tu cariño, derribando paredes de consuelo, ventanas de alegría y puertas de fantaseosos amores, es que te volviste real.


En ese momento no sabía que en mí aun existían algunas semillas de cariño. Una de ellas, la perdida en el crepúsculo cajón de mi interior, brotó cual mágica estrella levantándose del firmamento. Tan fuerte aparecían los brotes desde el interior de mi corazón, que mis manos insesantemente trataron de parar su sublime surgir de aquel nuevo cariño.


Por fin aparecía la primavera, una nueva y refrescante estación que con temor y acongojo empezaría a disfrutar. ¿Sería ya la definitiva que mi corazón ha esperado? ¿Esta vez podría ver como los campos de trigo de mi cariño surgirían finalmente?. Posiblemente, ya era la que esperaba.


El tiempo ya corría con furia para poder alcanzar tus manos; porque aquellas manos que yo imaginaba en ese entonces, eran aquellas con las cuales quiero acompañar mi vida el mayor tiempo posible. Y luego, tu mirada. La dulce mirada que demuestra todo tu querer, que eleva mi corazón a lo más inhóspito, a las alas de los ángeles.


Pero, posiblemente, no logras imaginar, como tu cariño, tu primavera, me hace quererte cada día más. Y aunque no creas, por lo apremiante del tiempo, pienso en ti y cuando no lo hago lo hace mi cariño. Aquel cariño, que te añora cuando no estás, ese sentimiento profundo que sin pensarlo te dice perri, no sólo por apodo, sino porque te siente cerca.


Y aunque no te lo he dicho, también he derramado lágrimas por no tenerte a mi lado. Me muestro fuerte, me muestro contento y de hecho lo estoy, pero también añoro mucho estar contigo, poder aunque sea, abrazarte y estar así a tu lado.


Te he llenado de magía y fantasía, te he querido como nunca he querido a alguien, y si hago un buen balance de lo que ha sido incluirte en mi vida, puedo decir que me haces enormemente feliz.


Tu luz me ha llenado de colores, aquellos colores que trae la primavera. Eres mi sol, mi ángel y mi único compañero, aquel que espero siempre permanezca a mi lado, dándome por mucho tiempo el Color de Primavera.